Siempre he sido fan de los limites, me parecen un instrumento esencial en la vida para tener confianza, buena autoestima, equilibrio y amor hacia las personas y hacia nosotras mismas. Nos aportan un marco estable de actuación y nos ayudan a respetar y a ser respetadas. Pero qué difícil es ponernos limites y poner limites a los peques verdad?

Hoy voy a darte 6 pautas que a mi me funcionan bastante bien:

Un tándem espectacular ¿verdad?

EL SEMÁFORO DE LOS LÍMITES se me ocurrió en una de mis sesiones de coaching con una familia y me pareció que podía ser una herramienta que clarificaría  cuales son nuestros limites y así los podríamos ordenar respecto a una cierta clasificación de más a menos intensidad, y la verdad es que siempre que la propongo funciona súper bien.

La familias generan un listado de límites establecidos previo consenso entre ellos, esto ya es un gran paso, hablar de ellos, de lo que a uno le parece más importante que al otro y llegar a un acuerdo sobre como lo ponemos y como respondemos a él.

 

Lo interesante de este ejercicio es que esta clasificación varia depende de las personas que apliquen los límites, así que si o si existirá una conversación para el consenso.

Después solo hace falta interiorizarlos, comunicarlos y ser coherentes  y constantes con lo que hacemos y con como los aplicamos en nuestro día a día.

Os aseguro que es una herramienta que facilita mucho las dinámicas familiares. Cuando todos los miembros sabemos lo que si y lo que no está permitido, todo funciona muchísimo mejor.

Si lo probáis, me encantará que me compartáis vuestras experiencias.

 

Con amor